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CHACARITA Y COLEGIALES, Parte primera.


CAFE RODNEY.jpg BARRIADANo hay que dramatizar ni echar tierra sobre nadie porque no se trata de buscar culpables ni inocentes sino encontrar una salida a este Buenos Aires, a nuestros barrios de Chacarita y Colegiales.
Bastante hemos escrito de decisiones inconsultas y sus consecuencias. Veamos que pasó cuando por la misma práctica se desmanteló aquello que se daba.
Tal vez habría que hacer una investigación más profunda pero se nos ocurre que desde décadas que no existe una conjunción de intereses y hechos amalgamados mediante la participación vecinal –que también es decidir- entre los vecinos y el municipio.
Las últimas experiencias se dieron en torno a un Buenos Aires de quintas, frutas y hortalizas. Así nacieron los mercados de concentración de esas mercaderías. Así nació el mercado Dorrego para una amplia zona compuesta por Chacarita, Colegiales y Palermo. Fue la época de los Comastri y los Bollini, célebres personajes de nuestra historia que mediante esas quintas dieron identidad a la zona.
Es necesario también decir que los vecinos en algunos casos se reunían en asociaciones de fomento llevando inquietudes al municipio que se hacían realidad.
Así nació como ya hemos dicho en otra página la Escuela Marcos Sastre ubicada en Virrey Loreto entre Zapiola y Freire. O muchos clubes barriales realizados mediante la participación de los vecinos de los barrios: Chacarita Juniors y Argentinos Juniors en una zona más amplia incluyendo al porteñísimo barrio de La Paternal.
Los clubes barriales cumplían el objetivo que los púberes se organicen en Instituciones deportivas saliendo de las calles que en algunas oportunidades no eran buenas consejeras, integrando a las familias en un destino común.
La película Luna de Avellaneda nos ahorra palabras al respecto dejando claro las costumbres de una época que no fue peor ni mejor, fue distinta siendo necesario rescatar algunos aspectos y en la conciencia que son épocas distintas, observar que se puede tomar de aquellos hechos de un urbanismo más nuestro o al menos, más maduro en la relación barrios y municipios.
Empresarios como Federico Lacroze han aportado su impronta en aquel Buenos Aires concentrado en el microcentro. El auge del transporte permitió a la ciudad ensancharse. Así nacieron los barrios, Chacarita y Colegiales entre ellos cada uno uno con sus características y poco a poco se fueron poblando.
Estas líneas que son un viaje al pasado reciente; vale aclarar que las quintas dieron identidad barrial hacia bien entrado el Siglo XX, siendo un intento de mostrar las comunas 13 y 15 en sus orígenes.
Seguramente el abandono de esas medidas públicas, la falta de la incentivación del municipio a la participación vecinal o la falta de una planificación urbana a largo plazo aportaron lo suyo a este Buenos Aires que debemos recrear remendando errores que motivaron desintegración a través de identidades socio-culturales e históricas.
Lo destacable de todo esto y que habría que recuperar es el diálogo –no partidista o mezquino- entre el municipio y los barrios dando al vecino una prioridad en las intervenciones urbanas.
En síntesis, Chacarita y Colegiales tienen identidades comunes que todos conocemos. Ya ha quedado totalmente demostrado la ineficacia de las medidas públicas decididas desde el microcentro.

Imagen destacada

www.enbuenosaires.com

Imagen interior:

www.barriada.com.ar

Video:

www.cosasdebarrio.com.ar

 

 

 

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