CIUDAD METROPOLITANA
abr 05, 2010 | Comentarios 0 | Este artículo ha sido visto 1.378 veces | Imprimir |

Lo hemos dicho cuando el Dr. Aníbal Ibarra era Jefe de Gobierno, lo repetimos cuando asumió Jorge Telerman y lo reiteramos en estamos oportunidad cuando el Jefe de Gobierno es el Ingeniero Mauricio Macri: no es tarea del primer mandatario local ocuparse de la cotidianeidad de la cosa pública; no es misión de éste ocuparse del bacheo de las calles o la ocupación del espacio público para fines particulares.
Dice Jordi Borja, el eximio e indiscutido municipalista español y jurisconsulto internacional de cuanta cosa pública despierte polémica que “todo aquello que pueda resolverse en niveles inferiores no debe hacérselo en niveles superiores”
La Ciudad de Buenos Aires por su indefinición en su desarrollo jurídico e Institucional sabemos que es una ciudad autónoma con similares características que las provincias, pero, la cosa se complica cuando si el Poder Ejecutivo Nacional llama a una reunión de Intendentes nuestro mandatario local debe concurrir y si son convocados los gobernadores provinciales, también debe concurrir: ¿Juega el doble papel de Intendente local y gobernador?
No somos nosotros quienes debemos llenar este vacío legal e Institucional, debe ser la Legislatura de la Ciudad (a la que no debe obligársela a ser la escribanía del Ejecutivo de turno) o, llegado el caso, quien lo sabe, una reforma a la Carta Orgánica de la Ciudad.
El territorio porteño en términos objetivos se encuentra en condiciones ideales en cuanto a su desarrollo para convertirse en una mega-ciudad pero, para esto, es imprescindible superar distintas barreras en cuanto a su condición de Área Metropolitana debiendo por consiguiente los municipios vecinos y la gobernación bonaerense trazar en conjunto con el mandatario porteño y el Ejecutivo Nacional una serie de políticas públicas a desarrollar en comunión.
La limpieza del Riachuelo, temas ligados a la seguridad, la salud, vivienda, transporte no podrán resolverse de no mediar un fuerte compromiso Institucional de los poderes devenidos de la República.
No pueden ser resueltos en forma individual y tantos años de historia de desencuentros dan testimonio de estas líneas expresadas.
La Ciudad de Buenos Aires está a un paso de convertirse en una potencia urbana e industrial como lo es San Pablo en la hermana república Federativa del Brasil. Se nos ocurre que requiere y exige un fuerte compromiso de los poderes más arriba mencionados.
Estamos convencidos que cuando los Jefes de Gobierno no deban responder por el incendio de un boliche bailable –sino que quien lo haga tenga un rol inferior-; estamos convencidos que no sea el Jefe de Gobierno quien responda por una fábrica de cotillón que se quemó toda, vamos a poder orientarnos hacia ese camino cuales el de hacer de la Ciudad Metropolitana una mega-ciudad y no una intendencia con muchas responsabilidades pero pocas posibilidades de llevarlas a buen puerto.
Es de esperar, concluyendo, que las sucesivas campañas electorales no actúen como aquel árbol que no deja ver el bosque…
Categoría: Buenos Aires, ayer y hoy
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