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CUMPLEAÑOS DE UN HUMANISTA DANIEL BARENBOIM

Hoy 15 de noviembre cumple años un gran ser humano, además de músico, director de orquesta y pianista: Daniel Barenboim.

                          Su concierto aniversario fue suspendido por problemas de salud del músico, sin embargo el mundo celebra su nacimiento a través de una maratón  por la señal Film&Arts este 15 de noviembre.
                          A las 14 hs. iniciará la emisión de trece capítulos. En ellos se recreará a Beethoven y su música y capítulos (documentales), del músico en su juventud, hablando, interpretando extractos al piano de composiciones del genial músico.
                          Desde las 20 Hs. se podrá disfrutar, también, de «Concierto privado con Daniel Barenboim», se trata del primer episodio de la serie «Concierto privado con …» que pretende volver al origen de la música de cámara.
                          La señal transmitirá una pequeña muestra de la trascendencia histórica del músico argentino y sus múltiples capacidades profesionales.
A propósito de Daniel Barenboim…
                          Daniel proviene de una familia de músicos, Enrique Barenboim y Aída Schuster, los padres del músico fueron pianistas. A los 7 años de edad, debutó en Buenos Aires. Por sus características que ya preveían a un gran músico, fue invitado por el Mozarteum de Salzburgo, para continuar sus estudios en esa ciudad. Como todos los grandes pianistas de la época estudió con Nadia Boulanger, Igor Markevitch. En Roma asistió a la Academia de Santa Cecilia.
Arthur Rubinstein, fue uno de sus mentores. En 1936, se presentó en Londres y Nueva York para luego integrarse a la Filarmónica de Israel como solista. Ininterrumpidamente los escenarios de Argentina, Japón, Rusia y Australia lo convocaban.
                           El niño mimado de la música era disputado por las grandes orquestas del mundo. Ya en el año 1966, se incorporó a la English Chamber Orchestra como su director.
                            Su punto de apoyo en el gran mundo de la música clásica. No le impidió estar al frente en los grandes templo de la música: la New Philharmonia Orchestra, la Ópera de la Bastilla, el Festival Mozart, la Orquesta Filarmónica de Chicago o la Deutsche  Staatsoper de Berlín, con éxitos memorables.
                           En 1967, se casó con Jacqueline Du Pré, la británica chelista, eximia como él, que falleció en 1987 por padecer una afección neurológica.
                           Daniel Barenboim tiene una definida opción por la Paz. Lo dice su pasaporte, si no se sabe: argentino naturalizado español, israelí y palestino. Su personalidad, su perfil, lo abarca todo: embajador plenipotenciario del diálogo, la Paz y el respeto entre los pueblos.
                             Hoy este gran músico cumple 80 años. Su vida está dedicada no solo a la música… sino a los diálogos entre los hombres.
                              Criado en Buenos Aires, en una familia de músicos reconocidos (pianistas de fama sus padres), con valores férreos que determinaron su vida. Esfuerzo y perseverancia, estudioso, perseverante con sus ideales, y una condición sine qua nom, la libertad para expresar su compromiso con los otros, la del diálogo con los otros, aún los más dispares, allí se gestaba el germen de la convivencia.
                              El año que marca su partida de Argentina: 1952. Su migración quizá diferente del resto de artistas, músicos, intelectuales, fue a causa de una invitación al mejor de los paraísos posibles: ésta era la Ley de Retorno, que era la vuelta, el regreso a la tierra de los ancestros. Miles de judíos de la diáspora regresaban a la tierra prometida.  Los que habían vivido el Holocausto tenían una posibilidad de convivencia y paz en ese retorno. No era el caso de Daniel Barenboim. Feliz al encuentro de esa tierra de sus ancestros, no le impidió mostrar su disconformidad con los postulados que como emblema de encuentro se decían. Eso hizo que Barenboim tomara distancia de un diálogo que no fue tal.
Una de sus frases: «El mejor ciudadano es el que contribuye a la felicidad del mundo» Voltaire.
La música, en especial la música para piano plantea la dimensión dialógica per se. La mano derecha dialoga con la izquierda, en forma contínua. Condición para un diálogo fluído.
Qué vio Goethe…
El genial alemán pudo extraer de un diálogo en el cuarteto de cuerdas… a cuatro personas razonables que dialogan…», y en la sinfonía: «el diálogo entre muchos  que coordina uno solo: el director de orquesta. Qué es en suma, un concierto. «Diálogo» entre público e intérprete…
Fue a partir de esa necesidad imperiosa de lograr el «diálogo», que Daniel Barenboim comienza su búsqueda en los terrenos más áridos del pensamiento y accionar humanos. Así se formula esta personalidad tan rica, músico de excelencia, Ciudadano del Mundo… Hermano del otro. Sin razas ni colores, ni idiomas. La música lo expresa todo. Mejorando las tramas de un tejido dañado, posible de nuevas formas, posible de cambio sin mudar la esencia  LA PAZ ENTRE LOS HOMBRES.  Se impone la  DIALÓGICA, y allí estuvo, está, estará como dice Gabo Ferro…  Daniel Barenboim.
Este magistral inmenso mago de la Paz y la Vida vino con un piano sin la tradicional varita, sin más armas que un piano, y con él zanjó cuestiones que no lograron embajadores, ni hombres de Estado.
Su presentación en Israel, con un Wagner compartido, creando con el palestino Edward Said, una inquebrantable amistad que los llevó a crear la West-Eastern Divan Orchestra, donde puso a dialogar a israelíes y palestinos con el solo propósito de generar Paz, a través del veículo supremo: la Música.
Y a este periplo se sumó la increíble Martha Argerich, con la Divan y otros músicos, regresó, regresó y regresó. Puede no volverse donde se fue feliz… Y Ambos son la suma de la belleza, la entrega y la humildad que solamente los grandes poseen. Daniel Barenboim es el Diálogo en todas las maneras, lugares, personas, paisajes, aún los más áridos y desolados de presencia humana.
Quedémonos un momento con esta escena formidable. Definición de un humanista.
En Viena, durante los conciertos de Año nuevo, ante los acordes de la Marcha Radetzi, (fundamental en estos eventos), el Embajador de la Paz del Mundo, baja y saluda con la mano derecha y la mano izquierda a quienes van a estrecharle la mano. Hechos, no palabras, cuánto hacen falta.
Gracias Daniel Barenboim por tus 80 años de plenitud, con la meta de la Paz como un faro que siempre alumbró tu vida. «La Música
Daniel Barenboim suspendió sus conciertos por una enfermedad neurológica, que lo aqueja. El mismo avisó a su público que estaría alejado de los escenarios que lo esperaban.
Canceló todas sus actividades, esperando recuperarse para retomarlas.
La ausencia de Barenboim en los escenarios ha despertado aún más interés y afecto por su persona más allá del músico. Es un Ciudadano de Honor de este planeta embarcado en guerras, sordo al diálogo, donde las dos manos son imprescindibles para construir el diálogo de la Paz!
¡FELICES 80 AÑOS DANIEL BARENBOIM!      MÚSICO Y EMBAJADOR DE LA PAZ
En todos los rincones de la Tierra, brindamos por tu recuperación… 

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