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LA BOCA, UNA CIUDAD, UN BARRIO

250px-Horacio_Coppola_-_Buenos_Aires_1936_-_Vuelta_de_RochaSin duda La Boca es muchísimo más que un club deportivo. Fundamentalmente es arte y cultura.

Son brazos fornidos por el trabajo y Benito Quinquela Martín y también Juan de Dios Filiberto.

Es el primer barrio donde nacen los Bomberos Voluntarios y no fue casualidad. La Boca, verdadero nombre de esta zona capitalina, son los inmigrantes, los conventillos, la inmigración italiana y genovesa que dejó su impronta en las paredes y en las chapas. Son los marineros que venían a buscar algo de placer luego de las travesías marítimas.

Es Plaza Lezama, límite con San Telmo, donde los traficantes de carne humana en donde luego hubo fábricas amontonaban esclavos que eran traídos hacinados en las bodegas de los barcos y de aquellos que llegaban eran rematados como si fuesen mercadería.

Sin temor a equivocarnos La Boca es por donde pasa la historia de la Ciudad de Buenos Aires. Fue testominio de una disputa entre el Ingeniero Huego y el Dr. Madero para ser el puerto de la Ciudad y que por influencia coloniales e intereses ingleses ganó el segundo de los nombrados cuando la lógica, los medianos y pequeños empresarios e incluso los trabajadores proponían el de La Boca pero, claro está, muy pocas veces la opinión popular triunfa.

Aún hoy se discute sobre el lugar donde fundó la ciudad de Buenos Aires y al respecto podemos leer en eñ portal Wikipedia:

“La Primera Buenos Aires

A partir del Siglo XVI, una serie de incursiones portuguesas en el “Mar de Solís” (Río de la Plata) alertaron a la Corona española sobre la necesidad de defender la zona. Los portugueses, al igual que los españoles, codiciaban las riquezas del Nuevo Mundo y suponían que el inexplorado Río de la Plata podría ser un acceso directo hacia el Océano Pacífico o hacia el Perú, cuya riqueza deslumbraba a todos los europeos. La Corona española estimó que un puerto en el Río de la Plata sería el punto de partida para la conquista de nuevos tesoros y además evitaría la intromisión portuguesa.1

Así, en 1536, una nutrida expedición encabezada por Pedro de Mendoza ingresó en el Río de la Plata y levantó un fuerte hecho con la madera del casco de uno de los navíos. El nuevo asentamiento se llamó Fuerte de Santa María del Buen Ayre: la primera Buenos Aires. Según la versión histórica oficial este fuerte se levantó en el actual Parque Lezama, o sea en el barrio de la Boca, aunque no hay un registro exacto que lo confirme y algunos autores sostienen que el verdadero sitio de fundación podría haber sido un poco más al norte.2

Sin embargo, parte de la expedición continuó remontando el Paraná, mientras que el Fuerte del Buen Ayre sufría hambrunas y ataques, tanto de los animales nativos (yaguaretés o tigres) como de los aborígenes: el Río Matanza (Riachuelo desde el Puente La Noria hasta el Río de la Plata) debe su nombre a la feroz lucha que protagonizaron los europeos y los indios querandíes en 1536, en las márgenes de dicho río. El enfrentamiento culminó con la muerte de alrededor de mil aborígenes, contra veintisiete bajas españolas, incluyendo al capitán Diego de Mendoza.3

Los españoles que continuaron remontando el Paraná fundaron el pueblo de Asunción en 1537 y su Teniente de Gobernador, Domingo Martínez de Irala, decidió convertirla en una plaza fuerte desde donde partirían las expediciones a la mítica Sierra de la Plata (Bolivia). En el marco de este plan, Irala decidió que lo ideal sería destruir Buenos Aires y trasladar a los colonos a Asunción, donde el clima era más cálido y los aborígenes más amistosos. Sin embargo, los porteños y su Teniente de Gobernador, Francisco Ruiz Galán, se opusieron a la evacuación ya que las cosechas de maíz habían dado un alto rinde y los aborígenes no habían vuelto a atacarlos. Ante el desacato, Irala se trasladó personalmente al Río de la Plata para resolver el conflicto y así, la primera Buenos Aires, fue desmantelada en 1541.4

Consolidada Asunción, partieron desde allí varias expediciones frustradas a la Sierra de la Plata, hasta que, finalmente, los españoles provenientes del Perú llegaron primero. El emplazamiento paraguayo perdió su razón de ser y la región fue desestimada por la Corona. Tras la muerte de Irala, Asunción buscó romper su aislamiento comercial, fundando nuevos pueblos hacia la costa atlántica que le permitieran comerciar con España. Así es que Juan de Garay funda los pueblos de Santa Fe (1573) y Buenos Aires (1580).5

La Segunda Buenos Aires

Los límites urbanos originales de la nueva Buenos Aires fueron los siguientes: al Este la barranca del Río de la Plata (Av. Paseo Colon – Av. Alem), al Oeste las actuales calles Salta y Libertad, al Sur la actual Avenida Independencia y al Norte la calle Viamonte. Más allá de la traza urbana se extendían las tierras de provecho común o “chacras”, que servían para el autoabastecimiento de la ciudad: allí se realizaban cultivos y se criaba al ganado. Pasando las chacras Garay también repartió grandes franjas de tierras entre los colonos, que tiempo después serían las primeras estancias. Hacia el sur el reparto abarcó desde el Riachuelo hasta la zona de Ensenada y Magdalena, mientras que hacia el norte, la distribución comenzó desde la actual Plaza San Martín (Retiro) hasta lo que es hoy el Partido de San Fernando.

Con el tiempo, la ciudad original se expandió y al sur de la Avenida Independencia surgió el barrio de San Telmo, residencia de personajes ilustres y sede de las principales instituciones de la ciudad como por ejemplo su primer hospital.

Más allá del Parque Lezama la zona se volvía baja y anegadiza, lo que impidió durante mucho tiempo el asentamiento de vecinos estables. Originalmente hubo allí una serie de barracones para la comercialización de esclavos negros, mientras que en el período independiente comenzaron a funcionar los primeros saladeros (cobertizos en que se salaba la carne vacuna para la exportación) y curtiembres de cuero”  

En esta primera parte hemos querido hacer un pantallazo de las mil y una Boca, de alguna de su gente, de su frenesí, de sus colores, su aroma que no es el Riachuelo sino el de hombres fornidos acostumbrados a ganarse el pan con el sudor de su frente.

Continuará.

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