LA REFACCION DE LA AVENIDA PATRICIOS

Se terminaron las escaleras y los desniveles en las veredas de la Avda Patricios, un hecho digno de destacar.

En esta Buenos Aires en que el Club Luna de Avellaneda representa los usos y costumbres de los grupos concentrados de la economía que vacían de contenido una metrópoli destinada a ser la gran ciudad de este rincón del mundo  –no de ahora, mal que les pese a algunos, porque esta situación viene desde hace décadas. En esta Ciudad donde en el cruce de las avenidas Pueyrredón y Corrientes nos encontramos con tantos balcones y ninguna flor, pasan cosas.

Algunas son agradables y aplaudibles tal el caso de la refacción de la Avenida Patricios que antes y por mucho tiempo fueron el espejo de las  barreras urbanas por excelencia, que en todo su extensión presentaban un sinfín de escalones que hacían imposible que quien padeciera de movilidad reducida pudiera transitar por sus veredas pero otras no tanto o en todo caso, las declaraciones extemporáneas del Ministro de Educación Porteño hacían recordar a aquellos lamentables momentos de plomo, nos indican una y otra circunstancia una política bardeada.

Pero ya no sólo la política está bardeada sino también el periodismo y en el que en las últimas semanas pudimos observar como se maneja la información –o se la tuerce, para ser más explícitos aún- no reparando en privilegiar la veracidad de los hechos: nos referimos a Papel Prensa, obviamente, saludando la iniciativa del gobierno nacional en el tema.

También el periodismo está siendo bardeado y en qué nivel que la refacción de la avenida Patricios, una obra de base y fundamento para los futuros tiempos por venir no ha sido debidamente expuesta ante la opinión pública.

“Esta obra cumple con un reclamo de muchas décadas de los vecinos de Barracas y La Boca, y termina con el estado de abandono de una de las vías de circulación más importante que tienen estos barrios”, dijo el jefe de Gobierno porteño.

Sin lugar a duda esta refacción está llamada a ensanchar la geografía porteña en lugar de reducirla; esta obra implica por los hechos un reconocimiento a los barrios de La Boca y Barracas pero –si bien la aplaudimos- es de esperar que se continúe con las calles aledañas que también presentan necesidades similares.

No obstante, insistimos, esta obra no fue debidamente anunciada por los opositores al actual gobierno porteño.

Realizada la misma y en tiempos en que las escuelas han sido tomadas por el justo reclamo de mejoras edilicias, lo que valió para que el Ministro Bullrich se fuera de jeta diciendo cosas que no queda bien que las diga un ministro de la democracia, pasan cosas que como decimos al comienzo algunas son de fondo y que aplaudimos fervorosamente y otras que, una vez más, implican colocar una piedra en el zapato del ingeniero Macri en su aspiración presidencialista.

Pero de una u otra forma, todas y cada una de las expresiones vertidas en este suelto periodístico nos ofrecen la impronta de una ciudad poco proclive al diálogo y al consenso que es imprescindible recuperar.

Hubieron países como España para citar un caso que ofrecen el ejemplo de un pacto mayor al cual todos se atienen, más allá de circunstancias, cosa que nos obliga a preguntar porque los españoles sí y nosotros no.

Be Sociable, Share!

Categoría: Noticias de la ciudad

Sobre el autor:

RSSComentarios (0)

Más comentarios

Deja tu comentario

You must be Ingresar para comentar.

  • Páginas
Visitas totales: 345,089 — Últimas 24 horas: 52