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Plantas medicinales empleadas_por_los_indigenas_del_noa

Plantas Medicinales Empleadas por los Indígenas del NOA (Noroeste Argentino) Dr Jorge R. Alonso

Introducción Desde un punto de vista geográfico, la zona del noroeste argentino (NOA)

está constituida porla provincias de Jujuy, Salta, norte de Catamarca y de Tucumán, conformando un territoriocaracterizado por la presencia de elevaciones montañosas que configuran la Puna, la cordilleraOriental y las sierras subandinas, que dan marco a la majestuosa Cordillera de los Andes. El territorio puneño, principal componente geográfico de esta región, abarca un área de 125.000 km2 y tiene una antigüedad geológica de aproximadamente 500 millones de años. Caracteriza por la presencia de un clima desértico, una altura cercana a los 3.800 metros s.n.m., con escasez de lluvias, grandes diferencias térmicas entre el día y la noche, cursos de agua casi inexistentes durante la temporada invernal y una vegetación rala y xerófila. A pesar del frío, el viento y la escasez de agua, en la Puna vivieron muchos animales, como elcaballo grande americano conocido como Hippidion, que desapareció hace unos 10.000 años.Existen indicios que los primeros hombres que se instalaron en la Puna, datan de unos 30.000años, ubicándose cerca de aguadas u hoyas protegidas, y que provenían de grupos migratoriosdesde el norte (Perú y Bolivia). Ello explica de alguna manera la influencia de nuestros primitivosgrupos nativos con los incas y kallaguayas. Las características geográficas tan particulares de esta región, aisladas de todo centro urbano,hicieron que estos pueblos adquiriesen costumbres, conocimientos y prácticas religiosas muypeculiares, teñidas de un fuerte componente místico y supersticioso. Hacia el siglo XVI(coincidente con la llegada de los conquistadores españoles), la población indígena del noroesteargentino comprendía unos 215.000 habitantes, dividos en grupos étnicos según el lugar quehabitaban. Por ejemplo, los habitantes de la zona septentrional comprendían los gruposomaguacas, ocloyas, apatamas, casabindos y cochinocas; los de la zona central: diaguitas-calchaquíes; los de la zona oriental: tonocotés y lules y finalmente los de la zona meridional (grannoroeste) estaban constituidos por los huarpes. Entre todos estos grupos se destacaron losdiaguitas-calchaquís quienes llegaron a desarrollar complejas prácticas quirúrgicas que 1
2. asombraron a los conquistadores europeos. Habitaban el sur de Jujuy, centro de Salta, oeste deTucumán, parte de Catamarca, La Rioja y San Juan. Se alimentaban básicamente de maíz,porotos, zapallos, futas silvestres, carne de guanaco, llama, vicuña, paloma y vizcacha. Los diaguitas- calchaquíes practicaron la antropofagia ritual (paratrasmitir las cualidades viriles de la víctima a quien lo ingería) y laopoterapia (comían las vísceras animales que podían ayudar a curara las vísceras humanas enfermas). Por ejemplo, en casos dereumatismo era común la friega de ortigas sobre el área afectada(esto aún se practica en centros asistenciales de Bolivia, Colombia,Perú y Ecuador, conociéndose como “ortigoterapia”). El contacto deestas antiguas civilizaciones con el hombre blanco y susenfermedades llegó a diezmar gran parte de las mismas,calculándose pérdidas entre el 25 y el 60% de las poblacionesoriginales. Incluso los mismos europeos llegaron a preocuparse poresta situación, como acaeció con una carta enviada por el FrayDiego de Angulo al rey de España en 1584. Este incremento en la aparición de enfermedades “nuevas” para los indígenas del noroesteargentino y el “fracaso” de parte de sus conjuras, ceremoniales y sacrificios para erradicar muchosmales, les llevó a intensificar el conocimiento sobre las plantas medicinales y su poder curativo.Recordemos que para el chamanismo, el origen de una enfermedad podía ser explicado por laaparición de un objeto distinto (mágico), por la introducción de un espíritu, por la ruptura dealgún tabú o por algún acto de hechicería. En un principio emplearon la denominada teoría de las signaturas, en donde la acción curativapasaba por alguna analogía entre la planta a emplear y la enfermedad. De ahí que las flores rojascreían que podían curar las hemorragias, las amarillas y verdosas los derrames biliares y lasblancas la anemia. Los habitantes del norte de Tucumán utilizaban para la fiebre y el paludismo plantas como lacascarilla y la virreina del monte, por lo menos cien años antes que en Quito se descubriera elpoder de la quina. Ante la falta de coca empleaban la efedra, poposa o tramontana contra el malde puna. Obtenían curare de las flores de chamico empleándola como narcótico durante susintervenciones quirúrgicas. A continuación las plantas más empleadas por estas civilizaciones con su nombre científico y sudenominación popular:Acacia caven (espinillo). Larrea divaricata (jarilla).Acalypha communis (yerba de la piedra). Lavandula latifolia (alhucema).Acantholippia hastulata (rica rica). Lippia turbinata (poleo).Achyrocline spp. (bira-bira) Malva sylvestris (malva).Alternanthera pungens (yerba de pollo). Mentha rotundifolia (menta).Amarantus muricatus (yerba meona). Morrenia odorata (doca).Anemia tormentosa var. australia (doradilla). Morus nigra (mora negra).Anthemis cotula (manzanilla). Ombrophytum subterraneum (ancañoca).Artemisia copa (copa copa). Opuntia soherensii (airampo)Artemisia vulgaris (artemisia-ajenjo). Parastrephia lepidophylla (tola). 2
3. Asclepias campestris (yerba de la víbora). Piper acutifolium (matico).Azorella yareta (yareta). Plantago lanceolata (llantén).Baccharis grisebachii (quinchamal). Pogonopus tubulosus (quina).Chenopodium ambrosoides (paico). Rosmarinus officinalis (romero).Chenopodium foetidum (arcayuyo). Ruta chalepensis (ruda).Commelina virginica (yerba de Santa Lucía) Salpichroa origanifolia (corota).Coronopus didymus (quimpe). Satureja parvifolia (muña muña).Datura ferox (chamico). Senecio eryophyton (chachacoma) Solanum nigrum (yerba mora).Dorstenia brasiliensis (copal, contrayerba). Urtica urens (ortiga menor).Ephedra tweediana (pingo pingo). Verbena officinalis (verbena).Euphorbia serpens (yerba de la golondrina). Werneria poposa (poposa).Gnaphallium gaudichaudianum (vira vira). Xanthium spinosum (cepa caballo).Herreria montevidensis (zarzaparrilla).A continuación un breve resumen de las afecciones más comunes y la aplicación de las plantasmedicinales empleadas en el noroeste de Argentina.Afrodisíaco: Infusión de muña muña.Alopecía: La infusión de ortiga o corota en forma de lavado local.Amigdalitis – Anginas: Infusiones de llantén, quimpe, verbena o malva en forma de gargarismos.También el jugo de moras negras.Cálculos de vesícula y urinarios: Hojas en infusión de verbena o yerba de la piedra. También eljugo exprimido de las hojas de ortiga menor.Cefalea: La planta fresca de alhucema o las hojas de la mora negra atadas con un pañuelo sobrela frente o el cráneo.Conjuntivitis: Infusión de manzanilla o yerba de Santa Lucía en forma local. También las hojasde esta última aplicadas localmente.Constipación: Cocimiento de hojas de malva, infusión de hojas de ruda y muña muña.Diarrea: Infusión de manzanilla junto al anís o brotes de las ramas de rica rica en infusión.Dispepsias – Trastornos hepáticos: Para las dispepsias se emplean hojitas de rica rica en la yerbamate; infusiones de manzanilla, alhucema, copal, zarzaparrilla, poleo, chacha coma o yerbabuena; raíz y hojas en infusión de pingo pingo o cepa caballo; infusión de muña muña junto conazúcar quemada e infusión de partes aéreas de bira-bira.En trastornos hepáticos la infusión de hojas y raíces de cepa-caballo; infusión de hojas de maticoo tubérculos de ancañoca en infusión.Diurético: Infusión de hojas de yerba de la víbora, yerba meona, verbena, corota y el jugoexprimido de las hojas de ortiga menor. 3
4. Empacho: Infusión de arcayuyo y muña muña mezclada con té y azúcar quemada; enemas conmalva; infusiones de paico durante las comidas; hojas y raices de pingo pingo en forma deinfusión; hojas de rica rica mezclada con yerba mate en infusión y finalmente la raíz de yerba depollo en infusión.Enfermedades respiratorias: Artemisa en infusión mezclada con té para los dolores “en puntada decostado”; inhalación de hojas de chamico en casos de asma; infusión de hojas de espinillo comoantitusígeno y un aceite obtenido de la corteza para friegas pectorales en casos de bronquitis;infusión de las flores de vira vira junto con azúcar quemada en resfríos.Las infusiones de las hojas de copa copa, quinchamal, chacha coma, poleo, malva, quimpe ojarilla en resfríos; las infusiones de poposa para cuadros de neumonía y trastornos bronquiales.La infusión de espinillo o de la raíz de chacha coma en casos de tos.Fiebre: Hojas, flores, raices y semillas de malva; corteza de quina; sumidades en infusión deairampo y hojas hervidas de verbena.Golpes -Contusiones: Cocimiento de distintas partes de copal pulverizadas y aplicadas en formade compresa mezclada con azufre o resina sobre la zona dolorida. Para hematomas post-traumáticos recomiendan la infusión de doradilla. La planta entera de poposa pulverizada ymezclada con grasa de gallina, conformando así una especie de pomada casera para aplicaciónlocal.Hemorragias: Hojas y flores de alhucema en hemorragias post-parto; masticación de hojas dechamico; hojas machacadas de llantén para favorecer la cicatrización; baños con yerba buena enhemorragias post-parto e infusiones de poleo en casos de proctorragias o melena.Hemorroides: Artemisa en forma de infusión (dos tazas al día) y malva en infusión y baños deasiento; hojas y raíz de quimpe en forma de enema.Hipotensión arterial: Infusión de chachacoma.Picaduras de insectos: Infusión de artemisa por vía interna y externa; pomada casera con corota yhediondilla o infusiones de yerba de la víbora por vía interna para contrarrestar picaduras devíbora.Reumatismo: Baños con el mismo agua de las infusiones de artemisa; ramas de chamico eninfusión; raíz seca de jarilla hervida en un litro de agua; planta entera y luego pulverizada depoposa mezclada con grasa de gallina y formando una pomada casera para aplicación local;ramas y hojas de ortiga en aplicación externa; brotes de las ramas de rica rica por vía interna;infusión de hojas de verbena o yerba mora; baños externos y friegas de las partes aéreas dequinchamal o de tola (con sal).Úlceras de extremidades: Hojas machacadas de llantén, verbena, yerba de la piedra o maticoaplicadas localmente para favorecer la cicatrización, e infusión de manzanilla para lavado deúlceras.Verrugas: El jugo de la leche que emana de ramas de doca o yerba de la golondrina.Alimentación 4
5. Un capítulo aparte merece la alimentación en estas regiones, la cual ocasionalmentealcanza a cubrir las necesidades básicas de la población. Existen platos típicos que suelen inclusohacer probar a los visitantes. Se pueden mencionar el tulpo, una espesa sopa que lleva maízpelado y quebrado grueso; el guiso con charqui (tiras de carne secadas al aire libre acompañadasde maíz y unas papas deshidratadas llamadas chuño), el chicharrón, la lagua (hecho con harina ycarne salada), la calapurca, el mote (maíz remojado, hervido y pelado en lejía), el yupischi (guisocon trigo pelado, agua caliente y ceniza) y finalmente la quinoa, conocido como trigo de losIncas, a la cual hay que lavar tres veces para quitarle el tegumento amarillo, salarla y luegohervirla diez minutos, pudiéndose acompañar con arroz, manteca, queso de rallar o salsa blanca.Su gusto es parecido al de las chauchas o los espárragos. Entre las bebidas típicas destacan el chilcán (lleva maíztostado y molido con leche o agua caliente y azúcar) y laconocida chicha (ver foto al costado), producto de lafermentación de cereales (preferentemente maíz) o frutos enagua azucarada y poco alcohol. Las que se hacen con algarroba,chañar, uva o manzana se denominan aloja. En resumen, el valor que tienen estas plantas dentro del contexto sanitario de ciertascomunidades del noroeste argentino, es quizás el más importante recurso terapéutico con el quecuentan dentro de la llamada atencion primaria de la salud. Estas especies son comercializadas enlos mercados de los centros poblados y en muchas ocasiones constituyen un elemento de canje.Sin embargo, el conocimiento empírico de los nativos de esta región permitió adelantar en variosaños la investigación científica llevada a cabo con especies autóctonas de esta región. En consecuencia, sería muy saludable que las regalías que le generen a los laboratoriosaquellos principios activos obtenidos de plantas medicinales del noroeste argentino, seanrecompensadas equitativamente con quienes en la más absoluta de las pobrezas se afincaron enterritorios inhóspitos y generaron la primer escala en el largo viaje del conocimiento y saberhumano.Referencias- Casais de Corne A.; Fiz Fernández A. y Lardiez González J.: Panorama Histórico de la Medicina Argentina.Todo es Historia. 1ª Edic. Julio de 1977.- Cignoli F.: Historia de la Farmacia Argentina. Ruiz Editores, Rosario. 1953.- La Puna Argentina. Secretaría de Turismo de la Nación. 1994.- Palma N.: Estudio antropológico de la medicina popular de la puna argentina. Ed. Cabargón. Bs. As. 1973.- Pérez de Nucci A.: La Medicina Tradicional del Noroeste Argentino. Edic. Del Sol S. A. 1988.- Pérez de Nucci A.; Zuccardi E. y Molinuevo L.: Medicina tradicional del noroeste argentino: mito, realidad y ética. Comahue Médico. Vol. XXVII, nº 152, pp. 67-71 (1997).- Seggiaro L.: Medicina Indígena de América. EUDEBA. 2ª Edic. (1971).- Titiev M.: Araucanian Shamanism. Boletín del Museo Nacional de Historia Natural. Chile. (1969)- Valdés Castrillón B.: La Flora Iberoamericana. Edit. Anaya S. A. 1988.- Vignale D.: Plantas medicinales del área andina de la provincia de Jujuy. Anales de Saipa. 14: 177-82. 1996

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